El bullying, como se le conoce en países como Estados Unidos es
largamente conocido y estudiado. Sin embargo, aquí en nuestro país se
considera como algo menor.
El Bullying se refiere a todas las formas de actitudes agresivas,
intencionadas y repetidas, que ocurren sin motivación evidente,
adoptadas por uno o más estudiantes contra otro u otros. El que ejerce
el bullying lo hace para imponer su poder sobre el otro, a través de
constantes amenazas, insultos, agresiones, vejaciones, etc., y así
tenerlo bajo su completo dominio a lo largo de meses e incluso años. El
maltrato intimidatorio le hará sentir dolor, angustia, miedo, a tal
punto que, en algunos casos, puede llevarle a consecuencias
devastadoras como el suicidio.
El bullying no entiende de distinciones sociales o de sexo. A pesar
de la creencia extendida de que los centros escolares situados en zonas
menos favorecidas son por definición más conflictivos, lo cierto es que
el bullying hace su presencia en casi cualquier contexto. Respecto al
sexo, tampoco se aprecian diferencias, al menos en lo que respecta a
las víctimas, puesto que en el perfil del agresor sí se aprecia
predominancia de los varones.
Las causas que pueden hacer aparecer el acoso son incalculables.
Tanto como las formas en las que se manifiesta y los perjuicios que
ocasiona. En general las causas o factores que lo provocan suelen ser
personales, familiares y/o escolares.
En lo personal, el acosador se ve superior. Bien porque cuenta con
el apoyo de otros atacantes, o porque el acosado se trata de alguien
con muy poca capacidad de responder a las agresiones. El acosador lo
que quiere es ver que el acosado lo esté pasando mal.
El acoso laboral, también conocido como acoso moral, hostigamiento laboral o con el término inglés mobbing, es tanto la acción conducente a producir miedo del afectado hacia su lugar de trabajo, como el efecto que produce en el trabajador. Esta persona o grupo de personas reciben una vioencia sicológica injustificada a través de actos negativos en el trabajo de sus
compañeros, subalternos (vertical ascendente) o superiores (vertical
descendente o el tradicional bossing), de forma sistemática y
recurrente, durante un tiempo prolongado como meses e incluso años.
Pretenden hostigar, intimidar, o perturbar hasta el abandono del
trabajo de la víctima o víctimas.
El acoso laboral, tiene como objetivo intimidar, reducir, aplanar,
apocar, amedrentar y consumir emocional e intelectualmente a la
víctima, con vistas a eliminarla de la organización o satisfacer la
necesidad insaciable de agredir, controlar y destruir que suele
presentar el hostigador, que aprovecha la situación que le brinda la
situación organizativa particular para canalizar una serie de impulsos
y tendencias psicopáticas.
El acoso moral es típico de ambientes de trabajo con una organización productiva desastrosa o métodos de trabajo además de una adminstración incompetente y desatenta. También se afirma que los afectados son
normalmente individuos excepcionales con demostrada inteligencia,
competencia, creatividad, integridad, talento y dedicación.
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